Al momento que publicamos este post, la contabilidad del voto nulo para elegir a los miembros del CPCCS, aún sigue en suspenso. Es decir, la decisión que debió tomar el CNE (que no pudo ponerse de acuerdo) se trasladó al Tribunal Contencioso Electoral.

Este Tribunal es la instancia final en materia electora. Estamos a tres días de las Elecciones Seccionales 2019 y este asunto genera incertidumbre.

No pretendemos resumir todo el fatigoso debate en torno al CPCCS y el conteo del voto nulo, pero al menos daremos algunos elementos centrales para comprender el debate.

PRIMERO

El Código de la Democracia señala lo siguiente sobre el voto nulo:

Art. 126.- Serán considerados como votos nulos:

1. Los que contengan marcas por más de un candidato o, dependiendo del caso, binomio, en las elecciones unipersonales;
2. Cuando el elector o electora marque un número de casillas mayor al total de candidatos y
candidatas que correspondan a una determinada circunscripción; y,
3. Los que llevaren las palabras «nulo» o «anulado», u otras similares, o los que tuvieren tachaduras que demuestren claramente la voluntad de anular el voto.

Los que no tengan marca alguna se considerarán votos en blanco.

Además, hay para elegir a los miembros del CPCCS. Para ese fin de entregarán tres papeletas:

  1. Lista de Hombres. Ahí se elegirán a tres candidatos.
  2. Lista de Mujeres. Ahí se elegirán tres candidatas.
  3. Papeleta de Pueblos y Nacionalidades Indígenas, afroecuatorianos o montubios, y ecuatorianos residentes en el exterior. Ahí se elegirá un candidato o candidata.

Para el CPCCS hay 43 candidatos y candidatas. De ese grupo hay que elegir 7.

SEGUNDO

Las posturas sobre el voto nulo son dos:

elecciones del CPCCS

elementos del cpccs

TERCERO

Aquí empieza el debate. La posición A claramente asume que la papeleta es un voto. La posición B cuestiona esa postura: En la papeleta hay tres votos porque se eligen a tres candidatos o candidatas.

La posición B señala que, con ese conteo, habrá un número equivalente de votos válidos y votos nulos. Mientras que con la posición A se esconde eso. La posición A sostiene que el elector tiene tres votos en mano que es el mismo número de papeletas que le entregarán.

El juego político de fondo es la tendencia del voto nulo en la elección del CPCCS. Si el voto nulo es ampliamente mayor a los válidos podría quebrar la elección. Es decir, deslegitimar o poner en duda a ese proceso electoral. Ahí se abriría el camino de: o volver a hacer esa elección o pensar la posibilidad de una consulta popular para saber qué hacer con el CPCCS.

Otro aspecto que está en juego es: los miembros del CPCCS tendrán legitimidad con voto popular (como el presidente de la república o los asambleístas). Por lo tanto, podrían tomar la decisión de deshacer todo lo andado por el CPCCS Transitorio.

Expertos en materia constitucional señalan que eso no estaría sujeto a la ley, pero como señaló una fuente consultada: En Ecuador, todo es posible.

Si se anula lo actuado por el CPCCS Transitorio, el país elegiría, otra vez, a sus autoridades de control. Es decir: Corte Constitucional, Fiscalía, Contralor, entre otros.

Y es que esa es la joya de la corona del CPCCS: la capacidad de nombrar a las autoridades de control del Estado. Por eso, dentro del debate, se ha planteado que esa facultad nominadora pase a la Asamblea Nacional.

Quizá este asunto del conteo de votos o qué hacer con el CPCCS se hubiera resuelto si la Corte Constitucional hubiera aceptado el pedido de suspender la elección del CPCCS. Esa demanda fue presentada por los abogados Ismael Quintana, Rafael Oyarte y Juan Carlos Benalcázar. Hoy ya no hablaríamos sobre cómo contar los votos nulos. Por el contrario, se hubiera esperado el término de las elecciones para saber qué futuro darle al CPCCS.

Finalmente, todos los expertos en el tema coinciden en algo: el CPCCS es un bodrío, una pesada herencia del correísmo.