Si uno mira el mapa ecuatoriano, Sucumbíos se ubica en una suerte de esquinero: tiene frontera con Perú y Colombia. Esta provincia es atravesada por el río Aguarico, una vía natural que utilizan diversas comunidades indígenas para movilizarse por distintos fines. Sobre estas aguas, por ejemplo, los secoya-siekopai viajan hasta Pë’këya (como llaman en su lengua a Lagartococha).

Para esta nacionalidad indígena, Lagartococha es un territorio ancestral, mítico y refugio natural. Ahí llegaron, en diversos momentos de la historia, cuando otras enfermedades también los amenazaron. Hoy, con la pandemia de la Covid19 extendida en el mundo, algunos comuneros y sus familias decidieron hacer lo mismo.

Ojo al Dato conversó con Justino Piaguaje, presidente de la nacionalidad secoya-siekopai. Él junto a tres médicos, un motorista y sus dos ayudantes, navegaron desde la comunidad de San Pablo (parroquia San Roque) hasta Pë’këya. La primera comunidad secoya a la que llegaron, tras 10 horas de viaje por el río Aguarico, fue Mañoco (Perú). Cuatro horas más, hacia el norte y navegando por el río Lagartococha, está Pookoya (Ecuador).

Justino y los médicos llevaron implementos de salud, entre ellos, las pruebas rápidas y las PCR que permiten descartar si las personas tienen o no Covid19.

Cuando esta nacionalidad aún no tenía respuestas certeras si entre sus miembros ya había contagiados con Covid19, un grupo de familias decidió refugiarse en la espesa y profunda selva de Lagartococha. Justamente, hace una semana y a través de una rueda de prensa virtual, los dirigentes pudieron confirmar los primeros casos de coronavirus entre los secoya-siekopai.

Tras la confirmación, también se tomó la decisión urgente de viajar a Lagartococha para realizar las pruebas respectivas.  

En Pookoya viven al menos cinco familias. El grupo de familias que huyó de la pandemia salió de la comunidad de Secoya Remolino. Eran unas seis familias, dice Justino. Al unirse con las cinco anteriores, hoy, hacen un promedio de 11 familias en en ese lugar.

El dirigente secoya-siekopai explica que en Pookoya se tomaron nueve pruebas rápidas y todas dieron negativo. Como no habían personas con sintomatología asociada al Covid19 no se tomaron pruebas de PCR.

Una situación diferente y preocupante pasó en Mañoco, en el lado peruano. Ahí hay un promedio de ocho familias y se aplicaron 12 pruebas rápidas. “El resultado ha sido dramático. Todas las pruebas salieron positivo. No podríamos precisar si es por Covid19”, aseguró Justino.

Los médicos le explicaron a Justino que el hecho que den positivo puede también revelar que hay otras afecciones, como gripe. Pero, Justino tiene su propio análisis, en función de los hechos que ya se vivieron en Bellavista y en Wa’iya. Él cuenta, por ejemplo, que cuando hubo la fiesta en Bellavista –donde apareció el primer caso confirmado por la Covid19– también llegaron pobladores de Mañoco.

Por eso estamos presumiendo –dijo Justino– que podría ser Covid19.

Cuando ellos llegaron a Mañoco había tres personas que ya tenían cuadros sintomatológicos asociados al Covid19. A estas personas se les tomó las pruebas de hisopado nasofaríngeo (PCR).

Entre Pookoya (Ecuador) y Mañoco (Perú) hay una distancia de cuatro horas de viaje. Si bien esto podría sugerir que el contagio no sería tan sencillo, Justino explicó un hecho que hace pensar lo contrario. Él expresó su preocupación. Unas dos semanas antes de su llegada, algunas familias de Pookoya habían visitado Mañoco, por esa relación familiar que mantienen históricamente.

En el lado ecuatoriano, por las pruebas realizadas, no hay aún afectados por síntomas asociados al Covid19. Pero no hay que descartar, precisa Justino. “Nosotros vamos a hacer nuevamente las visitas para tener seguridad y saber si están o no infectados”.

Justino y los médicos llegaron no solo con las indispensables pruebas. También llevaron tapabocas (mascarillas) y los médicos les explicaron qué acciones deben tomar para evitar contagios. A las personas que ya tienen los síntomas (Mañoco) les han indicado que deben estar aislados. Pero, sobre todo les han pedido que ya no pueden estar visitándose entre comunidades.

“También les hemos dicho que tomen las medicinas naturales para elevar las defensas. En el caso de que caigan con esa enfermedad, hemos explicado que deben seguir tomándolo” dijo.

Entre las plantas medicinales que aconsejaron está la toña, oyosiwi (ajo del monte), sese pëkë, utajua y nuni. Con esas plantas se hace una bebida. Aunque también es posible hacer vaporizaciones, sobre todo con el ajo del monte, explica Justino.

Justino espera que esta semana le puedan dar los resultados de las pruebas PCR que tomaron desde Lagartococha. Tiene esperanza de que el Estado los atienda como un caso prioritario.

Somos muy pocos. Queremos evitar el contagio total y la muerte, dijo.

FOTO: Amazon Frontlines

Carlos E. Flores